lunes, 16 de octubre de 2017

Reseña: El baile, de Irène Némirovsky

Para los que dicen que no tienen tiempo para leer, pero les queda la espinita de querer disfrutar un buen libro y para los que, como yo, no habían leído ningún libro de esta autora, tampoco deberían desaprovechar la oportunidad de conocerla. ¡A disfrutarlo!


SINOPSIS
Instalados en un lujoso piso de París, los Kampf poseen todo lo que el dinero puede comprar, excepto lo más difícil: el reconocimiento de la alta sociedad francesa. Así pues, con el propósito de obtener el codiciado premio, preparan un gran baile para doscientos invitados, un magno acontecimiento social que para el señor y la señora Kampf supondrá, respectivamente, una excelente inversión y la soñada apoteosis mundana. Pero en casa de los Kampf no todos comparten el mismo entusiasmo. Herida en su orgullo por la prohibición materna de asistir al ágape, Antoinette, de catorce años, observa con amargura los agitados preparativos del baile y siente que ha llegado la ocasión de enfrentarse a su madre, afirmarse a sí misma y realizar su propia entrada en la edad adulta. Con un breve gesto, tan impulsivo como espontáneo, provoca una situación absurda que culminará en un final dramático y revelador.
COMENTARIO



Esta corta e intensa novela nos traslada a París, a una familia recién enriquecida en los años treinta. Ellos son Los Kampf, el marido, la mujer y una hija de catorce años.

Durante la novela, la tensión que hay entre los miembros de la familia es de una magnitud importante… sobre todo entre madre e hija. No es un simple “no se llevan bien” o “no se entienden” sino que va más allá: la madre es cruel con su hija, no la quiere, la trata como un ser que vive ahí por obligación y que cuanto menos salga de su cuarto y menos se relacione con la gente, mejor. 

La hija es una adolescente con pensamientos y un acto final, rebeldes. Esto es normal debido a su edad, pero no sé cómo no es mayor dada la opresión que sufre en su casa. Tiene que tratar a su madre como si fuese alguien superior mientras ella se relaciona con una señorita que la instruye y acompaña.

Némirovsky escribe la historia consiguiendo que veamos psicológicamente a los personajes.

La pareja decide dar un baile invitando a la gente más importante de la ciudad, para consagrarse como familia con poder y riquezas. Cómo no, la joven Antoinette, no ha sido invitada y ella no se va a conformar con eso. 

Lo que une a madre e hija es el deseo de conseguir la felicidad propia a través de la desgracia de la otra.

Para mí, estos son los inicios leyendo a Irène Némirovsky, sabiendo su vida y la importancia de su obra, no puedo esperar a seguir leyendo sobre ella, y por supuesto, muchos de sus libros.

Irene Cobos

No hay comentarios:

Publicar un comentario