jueves, 30 de marzo de 2017

Reseña: La ridícula idea de no volver a verte, de Rosa Montero

¡Hola a todos! Soy Irene, y hoy me inicio escribiendo reseñas en este blog, lo primero darle las gracias a Quike por dejarme participar en este blog tan genial. Espero que os guste.

Aprovechando que estamos ultimando marzo y es el mes de la mujer, qué mejor que leer un libro sobre una gran científica y contado por una gran escritora y periodista, como es Rosa Montero. Si alguna vez tienes “la ridícula idea de no volver a leer” a Rosa Montero, ¡no esperes más y coge uno de sus libros!


SINOPSIS

"Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario que Marie Curie comenzó tras la muerte de su esposo, y que se incluye al final de este libro, sintió que la historia de esa mujer fascinante que se enfrentó a su época le llenaba la cabeza de ideas y emociones. La ridícula idea de no volver a verte nació de ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino. Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima. Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza. Vivo, libérrimo y original, este libro inclasificable incluye fotos, remembranzas, amistades y anécdotas que transmiten el primitivo placer de escuchar buenas historias. Un texto auténtico, emocionante y cómplice que te atrapará desde sus primeras páginas. Sentirás que ha sido escrito sólo para ti."
COMENTARIO

En La ridícula idea de no volver a verte se nos descubre la vida de una mujer adelantada a su época, Manya Skłodowska, mundialmente conocida como Marie Curie. Intercala fragmentos del diario que escribió tras la muerte de su marido Pierre Curie, con reflexiones fruto de su propia experiencia.

Habla de la vida en todas sus facetas, los momentos tristes, alegres, de dolor y sufrimiento, los de celebración, superación… y en ninguno de ellos te dejará indiferente. Te sentirás identificado con cada una de sus páginas, es como si lo hubiesen escrito para que tú reflexiones sobre la vida y las múltiples experiencias que te deja, todo guiado por una historia extraordinaria.

Ninguna mujer que ha querido salirse de lo establecido, posteriormente pasando a la historia o no, lo ha tenido fácil en su trayecto. Un claro ejemplo fue la “radioactiva” Madame Curie, que naciendo en 1867, año en que el hecho de que una mujer fuese a la universidad era solo un rumor, consiguió superarse dejando que su privilegiada mente se desarrollase como es debido y a la vez haciendo frente a la sociedad machista en la que vivió y que en ningún momento se lo puso fácil. Como tampoco lo hizo el mundo científico, inundado de hombres, en el que esta mujer se abrió un hueco por méritos propios.

Lo mejor de la novela es lo bien ejemplificada que está. Rosa Montero nos acerca de una forma maravillosa al contexto histórico de entonces, tanto que te haces una idea muy clara del porqué de los pensamientos, sentimientos y actos de nuestra protagonista. A la vez, la autora se abre contándonos aspectos muy importantes de su vida.

Siempre está bien saber historias de mujeres tan relevantes, no solo saber sus logros profesionales, sino también saber que fueron humanas que amaban y lloraban, como todos.

Alerta a los lectores con mentes curiosas: una vez que empiecen el libro, seguramente no lo quieran soltar, cada vuelta de hoja te descubrirá algo diferente.

Otro aspecto también destacable de la obra son las muchas frases que te hacen reflexionar que contiene, tanto escritas por Rosa Montero como por otros autores que cita. Como por ejemplo:
Morir es parte de la vida, no de la muerte: hay que vivir la muerte” de Iona Heath.
Y la reflexión con la que cierra el libro, que para entenderla por completo, hace falta haberlo leído.
“Pero supongo que hace falta vivir mucho, y lograr aprender de lo vivido, para llegar a comprender que no hay nada tan importante ni tan espléndido como el canto de una niña bajo una higuera”
En definitiva, un libro para descubrir, indagar, pensar e inspirarse. Todo esto gracias a la maravillosa manera de escribir de la autora.

Irene Cobos.

lunes, 27 de marzo de 2017

Reseña: Tratado sobre los Vampiros, de Augustin Calmet

¡Hola a todos otro lunes más! Hoy aparezco por aquí para hablaros de Tratado sobre los Vampiros, una disertación del monje benedictino Augustin Calmet que fue publicada en 1751 en la que trataba de buscar sentido a lo que llamaban por entonces revinientes (revenants en francés), algo así como los muertos que vuelven a la vida. ¿Tiene que ver con lo que conocemos hoy en día como vampiros? Vamos a verlo.


SINOPSIS
A mediados del siglo XVIII, un sabio benedictino francés, Augustin Calmet, publicó un volumen sobre los no muertos que salen de sus tumbas para alimentase con la sangre de los vivos. El Tratado sobre los Vampiros de este auténtico monstruo de la erudición bíblica originó uno de los mitos que todavía hoy goza de mejor salud literaria y de mayor atractivo popular: el vampirismo. Sin la aportación de Calmet Drácula no habría surgido de la pluma de Bram Stoker ni Polidori ni Sheridan Le Fanu hubieran creado sus monstruos chupasangres. Aquí está el origen del mal, el primer libro de vampiros de la historia de la literatura.
COMENTARIO

La verdad es que este libro me ha dejado con un sabor de boca muy curioso: me ha gustado, pero no era lo que me esperaba. Nos encontramos ante un estudio de carácter casi científico, si es que puede decirse eso de algo que se escriba sobre cosas que no se pueden probar científicamente. Lo que quiero decir es que este es un ensayo, y que por ello se hace a veces algo pesado. Y que no es lo que esperaba. 

Sin embargo, siendo un ensayo, es al mismo tiempo una recopilación de muchas pero que muchas historias que se cuentan sobre personas que han salido de sus tumbas y se han aparecido a sus familiares, a los que han acabado matando chupándoles la sangre o apretándoles el cuello. Historias de alucinaciones, apariciones fantasmales o verdaderas presencias de personas que estaban muertas: ¿resurrecciones, acaso? La verdad es que Calmet mezcla un poco de todo bajo un mismo concepto.

Para entender Tratado sobre los Vampiros debemos situarnos en un siglo XVIII donde conviven un cristianismo incuestionable y una Ilustración racional que busca el sentido de todo lo que ocurre. De este modo, entran en curiosa sintonía las explicaciones racionales que tiene Calmet para negar la existencia de los vampiros y la creencia de que, si estos existen, es por gracia de Dios y que no pueden ser otra cosa que un milagro.

Debo decir que este libro me ha resultado de lo más interesante, y que con él he aprendido cuál es el origen del mito de los vampiros; pero no voy a negaros que me ha sabido a poco. No era lo que me esperaba. Sin embargo, a nivel histórico no puede ser mejor. Augustin Calmet investiga todo lo relacionado con los muertos que salen de sus tumbas y chupan la sangre a sus familiares provocándoles la muerte, especialmente en las zonas de Europa del centro y este, como Hungría, Bohemia, Moravia y Silesia. Caben en este tratado menciones a las resurrecciones que se narran en el Nuevo Testamento, así como otras que han tenido lugar por mano de distintos santos a lo largo de la historia. Apariciones, movimientos de objetos y ruidos en la noche, asesinatos de personas y animales a manos de muertos... Hay de todo.

Aquí no encontramos a los vampiros como Drácula, y mucho menos a Edward Cullen, pero sí a hombres que, después de muertos, al parecer salen de sus tumbas para molestar a su gente y cuyos cuerpos, misteriosamente, no se han descompuesto. Muertos que aparecen, al abrir sus tumbas, con sangre en la boca y corriendo por sus venas. Muertos que no tienen aspecto de muertos y que gritan al morir cuando, por orden de la ley, son atravesados por una estaca.

Sin duda, me encanta que de eso se haya evolucionado a Drácula, BladeUnderworld o incluso a Crepúsculo.

lunes, 20 de marzo de 2017

Reseña: Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson

¡Hola! Otro lunes vengo con nueva reseña. En este caso, se trata de la de una novela que, aunque es corta y rápida de leer, tiene muchísimo encanto. Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson, era la lectura para este mes de mi club de lectura. Lo leí en tres días. Mañana quedaremos los del club para hablar sobre él, pero quería aprovechar para hacer un adelanto por aquí.


SINOPSIS
«Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la seta mortífera. El resto de mi familia ha muerto.» Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran toda la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.
COMENTARIO

No sé si lo que más me fascina de Siempre hemos vivido en el castillo es lo interesante que se hace aunque parezca que pasan pocas cosas o que el maravilloso punto de vista de Merricat me haya enamorado profundamente. Escribí en mi cuenta de Goodreads al terminarlo:
Brillante. Mary Katherine Blackwood ha sido durante los tres días de lectura de esta preciosidad extraña mi chica favorita del mundo mundial. Creo que, de alguna manera, su excéntrica forma de pensar me ha recordado a la de Auri, de El nombre del viento y La música del silencio. Pero es que Merricat es especial y se hace querer incluso cuando desea a la gente muerta. O sobre todo en esos momentos.
Una novela corta, ligera, narrada en una primera persona genial y muy entretenida. Me ha encantado. Supongo que a veces soy un chico fácil, y es que Merricat me ha ganado.
Y con eso creo que resumo mis impresiones sobre este libro. Pero, si ahondamos un poco más, nos encontramos ante una historia trágica: cuatro miembros de la familia de Merricat murieron en el comedor de su casa. Ahora, como dice la sinopsis, sólo quedan Merricat, Constance y el tío Julian.

Y esos son los tres personajes que más interesan en la novela. Hay otros, desde luego, pero no se perfilan tanto y son bastante más secundarios (quizás con la excepción de Charles, un primo lejano. La cuestión es que, narrado en esa primera persona de Merricat, nos hacemos perfectamente a su mente extravagante, a su curiosa forma de pensar. Y es que Merricat no piensa como las demás chicas. Es tan especial que no podemos otra cosa que cogerle cariño. Un cariño extraño, pero muy puro.

Constance es un personaje diferente. En ella vemos una evolución, algo que hace que la historia vaya teniendo más intensidad a medida que avanzamos. La evolución de Constance y la evolución del libro van a la par, o al menos es lo que me ha parecido a mí. Mola.

Y bueno, no sé qué deciros. Para mí, los personajes son lo más importante en Siempre hemos vivido en el castillo. Ocurren cosas, sí. No podríamos decir que es acción y aventuras, pero sí tenemos algo de tensión, especialmente en la parte final del libro. Tensión de la buena, de la de querer seguir leyendo sin parar para terminarlo cuanto antes, para saber qué ocurrirá. Tampoco es muy difícil (la edición que yo encontré en la biblioteca no llegaba a las 200 páginas).

Lo que sí puedo decir es que con esta novela Shirley Jackson nos atrapa sin avisar. Y que no es una lectura de nada que puedas esperar. Es mucho mejor. Mucho más guay. Tiene su algo. No se sabe qué es ese algo, pero te llega y te llena y te hace sentir muy feliz leyendo la historia de Merricat y su hermana. Feliz, o preocupado por ellas. Feliz, o intrigado. Feliz, o curioso. Pero de una forma especial.

Creo que está descatalogado, pero si tenéis la oportunidad, Me dicen que lo acaba de editar Editorial Minúscula, así que buscad Siempre hemos vivido en el castillo y devoradlo. Os encantará. Palabra.

lunes, 13 de marzo de 2017

Reseña: Manual de psiconáutica, de Amarna Miller

Llevo meses (desde julio de 2015) queriendo hacer la reseña de este libro. Sin embargo, por unas cosas o por otras no lo he hecho hasta ahora. Había preparado un borrador en el blog con el título de este post para acordarme de que tenía que reseñar Manual de psiconáutica y casi dos años después, me dispongo a ello.


SINOPSIS
(O lo que encontramos en la contraportada)
Aquí hay un libro.
Aquí hay un hilo.
Aquí hay una gota de sangre rosa. No sé qué voy a hacer con ella. Todavía no he averiguado qué significa. Cae de mi rostro hasta mi sexo. Probablemente signifique vida.
Luna Miguel

COMENTARIO

Lo primero que llama la atención de Manual de psiconáutica es la portada. Vale. Ya la habéis visto. No tengo mucho más que comentar. Llama la atención. Lo sé. Se trata de una foto de Amarna Miller, sin su cara. Sí, ella es la autora. Quizás no te suene. Es actriz, pero no de cine convencional. Es actriz porno. Pero lo que nos importa aquí es que es autora. Que es poeta, fotógrafa, artista.

Dice Luna Miguel en el epílogo de este libro que aquí hay un libro. Yo creo que hay mucho más. Creo que he retrasado tanto el ponerme a escribir esta reseña por la dificultad que puede acarrear hablar sobre Manual de psiconáutica y decir algo que tenga sentido. Voy a intentarlo.

Este libro que es más que un libro recoge pensamientos, poemas, textos, recortes y fotografías que ha ido haciendo y recopilando Amarna Miller durante varios años. Es, digamos, una especie de diario o de carpeta donde ha ido guardando cosas que para ella eran importantes, que significaban a lo largo de su vida. Es la forma de desnudarse psicológicamente más sincera que he podido ver en un libro, probablemente. Escribí en mi cuenta de Goodreads al terminar el libro: 
Una auténtica maravilla artística. Amarna nos entrega su intimidad de una forma mucho más cercana que con su profesión como actriz porno. Mucho más sincera. Mucho más libre. Conocerla es tan fácil como pasar las páginas de este manual y dejarnos guiar en su mente por las fotografías y los textos. Aquí hay una vida. Ya no es frágil. Pero cuídala.
Pero, ¿qué encontramos en este manual? Hay sobre todo fotografías, con una estética artística muy interesante. Muchas son fotos hechas con cámaras desechables o Polaroids. Fotos de Amarna en su vida íntima, en su vida privada (que no sexual). Fotos del crecimiento de una artista, pero sobre todo del crecimiento de una persona.

También hay textos, tanto en prosa como en verso. Un ejemplo podría ser este:
Trató de enterrarme sin darse cuenta de que
yo era una semilla
y cuanto más hondo me enterraba
más fuertes eran mis raíces.
Hay muchos más poemas y textos. En ellos habla de amor, a veces, y del rechazo que supuso para ella, decidir dedicarse a lo que más le gustaba.

También hay, junto con las fotografías y los textos, recortes de periódicos con los que Amarna nos muestra otra forma de ser ella. Unir distintas frases y palabras para conformarse. Me parece una manera maravillosa de hacer poesía ready-made.

En definitiva, lo que tenemos aquí es más que un libro, es la historia de una niña que se ha hecho mujer pero sigue siendo niña. Es la vida hecha fotos, poemas, textos. Es la vida hecha arte.

La edición del libro es, verdaderamente, una auténtica pasada. El papel grueso, satinado y a todo color de este libro hace que merezca mucho la pena.

En fin, lo he hecho. Me he dejado mucho en el tintero. Tampoco creo que haya mucho más que decir.

lunes, 6 de marzo de 2017

Reseña: Alejandra, de Lara Moreno-Ventas

Cuando leí Una chica azul (aquí podéis leer la reseña), de Lara Moreno-Ventas Losada, intuí que aunque no era la poesía o la prosa poética que más me gustaba, tenía algo. Algo encantador que te hacía querer a Lara aunque no la comprendieses. Hoy os traigo la reseña de Alejandra, el segundo libro de poemas (esta vez más bien prosa poética) de esta joven escritora, editado por Ediciones en Huida, a quienes agradezco la cesión del ejemplar.


SINOPSIS
(O lo que pone en la contraportada)
Escrito en prosa con un lenguaje claramente poético Alejandra narra la despersonalización de su protagonista hasta la más profunda e incómoda intimidad. Nos adentra en dos vidas que no pueden entenderse por separado. Por un lado Alejandra escribe, a modo de diario, su particular forma de sentir y su dificultad para adaptarse al mundo. Por otro se alternan los capítulos de terapias en los que la protagonista habla, discute y acaba consigo misma. Sin principio ni desenlace, probablemente, la única forma de entender a Alejandra sea leyendo lo que escribió cuando no sabía qué decir.
COMENTARIO

Al terminar de leer Alejandra, escribí en mi cuenta de Goodreads
Alejandra y Lara no son la misma persona, pero este libro es una terapia que te hace ser las dos y la misma al mismo tiempo leyéndolo. No sé, creo que cada vez me gusta más cómo escribe Lara aunque sigue sin ser la poesía que más me gusta. Pero he sido capaz de disfrutarlo, y eso mola.
Y es que veía a esta joven autora con mucho potencial al leer Una chica azul y he visto una gran mejora, un paso adelante, en Alejandra. Es cierto que hay textos que me gustan más que otros, pero tiene algo, una forma de volcarse, un estilo tan propio y al mismo tiempo bipolar, que hace que leerla sea un gusto. Tal y como dice la sinopsis, alternamos entre Alejandra y Lara, leyendo textos que son terapia y sentimientos y vivencias y deseos. Textos que nos demuestran que Lara y Alejandra son la misma persona, que nos muestran que son dos personas distintas. En realidad, nos da igual quién es quien escribe, porque lo que nos importa es lo que nos cuenta, cómo lo cuenta.

Síntomas, enfermedades y trastornos. Textos, pensamientos y psicología. Aprender a conocerse a uno mismo mediante las palabras de otro. Eso es Alejandra. Eso y otras cosas que no se pueden explicar con palabras. Sí, cada vez me gusta más cómo escribe Lara Moreno-Ventas. Alejandra ha sido un acierto con el que he disfrutado, pequeñas dosis de una cantidad exacta del medicamento que todos necesitamos.

Si en la reseña de Una chica azul os decía que lo leyerais, Alejandra lo merece más. Leed ambos y veréis qué bien.

lunes, 27 de febrero de 2017

Reseña: Me preguntaron por drogas y hablé del amor, de I. J. Hernández

Estoy en una etapa lectora muy intensa, leyendo mucho más de lo que leía últimamente (en parte porque estoy en el club de lectura Madrileo), pero no estoy publicando casi nada por aquí. Y eso, de verdad, me hace sentir mal: no estoy cumpliendo con mi compromiso bloguero. Sin embargo, os dejo mi perfil de Goodreads, donde podéis echar un vistazo a mis últimas lecturas y lo que me van pareciendo.

Hoy vengo a hablaros de Me preguntaron por drogas y hablé del amor, un libro de poemas de I. J. Hernández que leí hace un par de meses. Me lo envió el propio autor, gesto que agradezco aquí públicamente. ¡Gracias!


SINOPSIS
(O eso que pone en la contraportada)
Roberto Bolaño dijo que la poesía entra en el sueño como un buzo muerto en los ojos de Dios.
En este poemario, Dios esnifa paraísos perdidos, escucha a Cal Tjader, lee a Kafka...
Alguien le revienta la cabeza al Altísimo con una Beretta calibre 22. Keep calm.
Como cualquier yonqui enamorado, del maldito sueño renace.
COMENTARIO

Este es un libro de poemas diferente a lo que encuentras como éxito de ventas en Casa del Libro a día de hoy. Y se agradece mucho. Se trata de una poesía visceral, cargada de ironía y de detalles de lo más certeros. Con ambientaciones de lo más variadas, Me preguntaron por drogas y hablé del amor mana de la cultura pop, de la música, el cine y, por supuesto, de la literatura. Es rock, es beat, es "algo parecido al amor: que te follen".

Leyendo Me preguntaron por drogas y hablé del amor viajamos a universos paralelos, nos convertimos en Dios, en amor matemático y en el universo entero. Vamos, en realidad no sé cómo deciros que me ha encantado y que no sé cómo explicarlo. Os dejo algunos versos para que os hagáis una idea, pero creo que basta con deciros que me ha parecido una liberación leer este libro de poemas, que estaba cansado de la poesía que tanto se ha puesto de moda ahora mismo (que también me gusta a veces) y que se vende como churros en Casa del Libro.

El poema Background Sound comienza con estos versos:
Dos enamorados esnifan teorías
electromagnéticas
y vinilos de James Brown.
Otro poema, Estrategia cardinal para diseñar caleidoscopios sin tener ni puta idea de ingeniería ni de horizontes subterráneos tiene estos versos como primera parte:
Se posa el cielo en tu mejilla,
dice él.
Rompámonos, estrechémonos,
dice ella.
¿Blade Runner o Apolalypse Now?
Se desenredan los labios.
Suena un Te quiero
atronador
urgente
letal. 
Encienden la TV:
No hay paz para los malvados
Inyectan morfina en los ojos de Dios:
Primavera niñez.
Sea como sea, este libro está cargado de maravillas en forma de verso que dejan al lector descolocado, que le recuerdan cómo piensa, que le hacen cambiar de opinión o que, simplemente, le hacen pensar "qué bueno es este verso" o "qué bueno ha sido este poema". Al fin y al cabo, ya lo dice él en uno de sus poemas:


Podéis encontrar más información sobre I.J. Hernández y Me preguntaron por drogas y hablé del amor en la web del autor.

Para mí, ha sido un libro imprescindible y necesario. Espero que le deis una oportunidad, porque sé que a vosotros, tanto si leéis poesía como si no lo hacéis, os encantará.

martes, 3 de enero de 2017

Reseña: Justicia Pública, de Alan McDermott

¡Hola a todos y feliz 2017!

¿Qué tal estáis? ¿Cómo habéis empezado el año? Yo, a tope, con muchas ganas de leer, escribir y disfrutar de la literatura. Desde octubre no escribo en este blog, pero no es porque no haya leído (si me seguís en Goodreads podréis ver cómo van mis lecturas), sino porque apenas he tenido tiempo para sentarme a escribir.

Hoy vengo con la reseña de Justicia Pública, una novela de Alan McDermott que me ha parecido muy buena. Publicada en España por AmazonCrossing (a los que agradezco mucho la cesión del ejemplar), esta novela nos introduce en un thriller de lo más tenso. Vamos allá.


SINOPSIS
Cuando Tom Gray, exsoldado, pierde a su mujer e hijo a manos de un delincuente profesional, parece que no puede irle mucho peor en la vida. Pero cuando sueltan al asesino después de cumplir unos meses en prisión preventiva, Gray se da cuenta de que algo en el sistema judicial funciona terriblemente mal. Con la ayuda de sus antiguos compañeros del Servicio Aéreo Especial, secuestrará a cinco reincidentes y pedirá al público que vote para decidir su destino. ¿Deberían permitirles continuar sus actividades criminales tras recibir castigos poco ejemplares, o ha tenido ya suficiente el Reino Unido? Su web atraerá a visitantes de todo el mundo y, aunque las autoridades saben dónde está, serán incapaces de detenerlo. ¿Podrá Gray llevar a cabo su audaz plan? ¿Encontrarán Andrew Harvey y sus colegas del Servicio de Seguridad una manera de pararlo? Justicia pública, el primer libro de la serie de Tom Gray, es más que una simple historia de venganza: es una montaña rusa con un final que nunca olvidarás.
COMENTARIO

Nos encontramos ante un thriller de mucha actualidad que, de alguna manera, me ha recordado a algún capítulo de la serie Black Mirror. Nos pone en manos de Tom Gray, un exsoldado que, tras perder a su hijo y a su mujer, decide llevarse la justicia por su parte. A modo de queja contra el sistema judicial, secuestra a varios delincuentes que han salido de prisión después de cometer varios delitos (entre ellos al asesino de su familia) y pone sus vidas en manos de la ciudadanía a través de internet. Quien decide sobre sus vidas es el pueblo británico.

La historia en sí es de lo más entretenida, pero lo que hace que la novela funcione es la estructura que tiene. Vamos alternando entre lo que va haciendo Tom Gray y lo que van haciendo los del Servicio de Seguridad para acabar con toda esta locura (además de meter también otra historia paralela que da mucho más juego a la novela). De esta manera, nunca llegas a aburrirte y siempre quieres leer el siguiente capítulo, saber qué es lo que va a ocurrir a continuación.

Los personajes tampoco es que estén perfectamente definidos (especialmente me parece un poco flojo el de Tom Gray, que da la sensación de no tener una personalidad fija), pero eso es lo de menos cuando se trata de una novela donde lo que predomina es la investigación policial, la angustia psicológica y el suspense que tiene el lector hasta la última página.

El estilo narrativo de McDermott es ágil, fácil y directo, por lo que va perfecto con la novela. Quizás el principio puede hacerse algo lento, pero a medida que vas avanzando, la historia y la forma que tiene el autor de contarla te engancha completamente. Diálogos y narración en su justa medida, para hacer que la novela nos permita entender y disfrutar de la historia de una forma casi cinematográfica.

En fin, esta novela me llamó la atención por su sinopsis y, después de haberla leído, me ha gustado mucho más de lo que esperaba por la historia y la manera que tiene de enganchar. Por cierto: el final es una pasada.

Si le tuviera que poner una nota, este libro para mí se lleva un 8. Notable alto.

lunes, 10 de octubre de 2016

Reseña: Éramos unos niños, de Patti Smith

Suena Because the Night, uno de los himnos de Patti Smith, y me dispongo a escribir la reseña de Éramos unos niños, libro autobiográfico de la poeta, artista y cantante de rock. En verdad, el libro trata de su vida desde que conoce al artista Robert Mapplethorpe, hasta la muerte de éste en 1989. Veamos.


SINOPSIS

La hermosa relación de Patti Smith con el gran fotógrafo Robert Mapplethorpe. 
Un homenaje a la amistad sin trabas. Sus páginas cargadas de vitalidad y humor nos devuelven el sabor de esa gran ciudad donde casi todo era posible. 
Corría el mes de julio de 1967 y eran unos niños, pero a partir de entonces Patti Smith y Robert Mapplethorpe sellaron una amistad que solo acabaría con la muerte del gran fotógrafo, en 1989. De eso habla este espléndido libro de memorias, de la vida en común de estos artistas, los dos entusiastas y apasionados, que cruzaron a grandes pasos la periferia de Nueva York para llegar hasta el centro neurálgico del nuevo arte. Fue así que acabaron instalándose en el hotel Chelsea y se convirtieron en los protagonistas de un mundo hoy ya perdido donde reinaban Allen Ginsberg, Andy Warhol y sus chicos, y se creaban las grandes bandas de música que marcaron los años finales del siglo XX, mientras el sida hacía estragos.
COMENTARIO

Estaba en deuda con Patti Smith, necesitaba leer algo suyo, así que decidí empezar por Éramos unos niños, su autobiografía, para más adelante pasar a leer sus libros de poemas. Resulta que, como todo el que no sabe mucho de Patti Smith, sólo conocía su música, y ni siquiera su nombre. Descubrí quién era viendo un documental de música punk, y me prometí que leería su poesía. Al buscar en internet, descubrí que había escrito este ensayo autobiográfico, así que lo compré, junto con dos de sus libros de poemas. Y empecé por ahí.

Éramos unos niños es la historia de cómo una muchacha de familia obrera se convierte en una estrella de rock, cómo gracias a Robert Mapplethorpe empieza a codearse con la gente más creativa y elitista de Nueva York. Cuenta cómo era el ambiente artístico de Nueva York en los años sesenta y setenta y dan ganas de ser como ella, de irse a vivir al hotel Chelsea, a cenar en Max's, a escuchar a Television en el CBGB.

Me encanta cómo está contado, porque no va hilando la historia, sino que la va contando como si estuviera hablando contigo, según le saliera. Descubrimos la personalidad de Patti y también la de Robert, cómo su amor y amistad perduraron durante toda la vida (y cómo incluso ahora, sin Robert, esa amistad sigue viva).

El estilo es cercano y poético al mismo tiempo (y eso que he leído el libro en español, a pesar de que estuve a punto de comprarlo en inglés). Patti Smith se abre en canal y nos cuenta cómo fue su vida. Sus vivencias, las más duras y las más bonitas. Las más alegres y las más tristes (hasta culminar con la muerte de Robert, uno de los eventos más tristes de su vida).

Con este libro he descubierto cómo es Patti Smith y me he enamorado más de ella. Ah, y ahora sacan M Train, una especie de continuación de Éramos unos niños, pues Patti tenía mucho más que contar, desde 1989 hasta hoy. Ya lo compraré cuando tenga algo de dinero. Hasta entonces, me quedo con el buen sabor de boca que me ha dejado Éramos unos niños y dispuesto a empezar los dos libros de poemas de Patti que tengo en la estantería.

Éramos unos niños lo recomiendo totalmente, tanto si conoces a Patti Smith como si no. Tanto si te gusta la poesía como si no. Si te gusta la música o si no. Si te gusta el arte o si no te gusta nada en esta vida. Te lo recomiendo. Punto.

lunes, 3 de octubre de 2016

Reseña: Harry Potter y el Legado Maldito

¡Hola, bibliolocos! Parece que os tengo un poco abandonados, pero no es así. Llevo un par de meses de locura con mi nuevo trabajo (en Muser) y estoy dedicando mi tiempo más a escuchar música que a leer, pero eso no significa que haya dejado de leer, ¡para nada!

Leí un pequeño libro sobre el liderazgo de Steve Jobs (Y Steve Jobs, ¿qué hubiera hecho?, de Peter Sander), pero ni siquiera me planteé reseñarlo en este blog. Y este verano he leído más cosas que no he reseñado: Cent'Anni, de Carlos Alfaro, La casa de la Colina Negra, de José Antonio Cotrina, Un dólar por tus caprichos, de Davile Matellán, y Reyes y Guerra, de Carlos Aymí. Los iré reseñando poco a poco. Además, ahora estoy leyendo Éramos unos niños, de Patti Smith, autobiografía sobre su vida con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, y creo que también escribiré algo sobre ella.

Pero hoy vengo a hablaros de Harry Potter y el Legado Maldito. Esa obra que taaaanto ha dado que hablar en los últimos meses y que salió en español el pasado 28 de septiembre. Aunque la empecé a leer en inglés dos o tres días después de que se estrenara en ese idioma (me llegó en pdf), lo dejé a medias porque no me gusta nada leer en digital. Quise esperar a tenerlo en papel y en español. Y aquí vengo con la reseña, aunque para no alargarme mucho más, no va a ser muy extensa.


SINOPSIS
Ser Harry Potter nunca ha sido tarea fácil, menos aún desde que se ha convertido en un ocupadísimo empleado del Ministerio de Magia, un hombre casado y padre de tres hijos.
Mientras Harry planta cara a un pasado que se resiste a quedar atrás, su hijo menor, Albus, ha de luchar contra el peso de una herencia familiar de la que él nunca ha querido saber nada. Cuando el destino conecte el pasado con el presente, padre e hijo deberán afrontar una verdad muy incómoda: a veces la oscuridad surge de los lugares más insospechados.
COMENTARIO

Es cierto que Harry Potter y el Legado Maldito no está escrito por JK Rowling, pero eso no hace que la historia sea mala. Tampoco el hecho de que sea una obra de teatro la hace mala. Ni siquiera el hecho de que los personajes que tan bien conocíamos hayan cambiado hace que este libro sea malo. He leído muchas críticas negativas y no las comparto. Pero, seamos realistas: no se trata de una obra maestra. Ni siquiera está a la altura de los siete libros originales. Eso es verdad.

En Harry Potter y el Legado Maldito vemos una historia interesante, con personajes que me han parecido geniales (Delphi, por ejemplo) y una relación de amistad que vuelve a cobrar protagonismo. Albus y Scorpius, un Potter y un Malfoy. Juntos, volverán a meterse en líos, como hacían sus padres. Juntos, lucharán contra el mal, como hacía Harry.

Me encanta el desarrollo que han tenido los que ahora son padres de los protagonistas. Harry Potter, con sus responsabilidades como funcionario del Ministerio de Magia; Hermione Granger, ministra de Magia; Ron Weasley, trabajando en la tienda de Sortilegios Weasley; Ginny Weasley, de redactora de El Profeta en la sección de deportes... Y todos ellos soportando la presión de haber sido responsables de salvar al mundo mágico del oscuro poder de Voldermort. Son mayores y tratan de tener una vida normal. No es fácil. (Inciso: no me gusta cómo han puesto a Ron. Es demasiado bromista. No ha crecido como me esperaba.)

En definitiva, debo decir que la historia me ha gustado. Tiene partes más aburridas y algunos momentos más flojos (que casi parecen sacados de un fanfiction), pero en general es buena. Aunque no esté escrita por Rowling. Me parece, sobre todo, que es una obra que es muy difícil de representar en el teatro. Y que tiene algunos puntos interesantes por representarse en el teatro. Algo con lo que ganaría a una película. No olvidemos que, aunque la mayoría de nosotros sólo leamos el libro, algunos afortunados podrán ver la obra de teatro. Si leerlo no es extraordinario, la representación seguro que lo es.

En fin, que me parece que he leído mucha mala crítica y que yo tiro para el lado positivo. Me ha gustado. Lo he leído rápido y me ha enganchado. Y que, siendo teatro, es una buena continuación de la saga principal. Sin embargo, no os esperéis una maravilla.

lunes, 15 de agosto de 2016

Reseña: Dile a Marie que la quiero, de Jacinto Rey

Vuelvo a la novela para adultos con la reseña de Dile a Marie que la quiero, una preciosa y dura novela de Jacinto Rey, ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Editada por Suma de Letras, del grupo Penguin Random House, esta novela se publicó el pasado mes de junio.


SINOPSIS
«Entonces reparó en Mathilde [...]. Le bastó una ojeada para saber que no podría hacer nada por ella. Mathilde movió un brazo con dificultad, sacó una fotografía del bolsillo y susurró:-Dile a Marie que la quiero.Paul acarició sus cabellos, guardó el retrato de la niña y besó el rostro de Mathilde. A partir de ese momento, nada volvería a ser como antes.» 
Jacinto Rey hilvana una novela que muestra un tapiz de historias protagonizadas por seres humanos golpeados por una guerra que los pone al límite. Acción y emoción se dan la mano para dar sentido a unas palabras que son el motor de una búsqueda, de una posible salida al horror. Dile a Marie que la quiero es una novela magistral, muy bien documentada, que recrea una época convulsa, llena de luces y sombras, para encender la llama de la esperanza en medio de la oscuridad. La mirada y el estilo de Jacinto Rey y su habilidad para construir tramas que nos transportan en un viaje laberíntico a momentos críticos de la historia, especialmente duros, no han pasado desapercibidos por los editores internacionales que ven en Rey atisbos del mejor Ken Follett, Tatiana de Rosnay o Marcus Zusak.
COMENTARIO

Parece difícil que una historia tan desgarradora como Dile a Marie que la quiero sea al mismo tiempo una novela tierna, cargada de dulzura y esperanza. Y es que esta es una novela dura y viva, con mucho que contar y donde se muestran dos facetas muy distintas del ser humano: el perdón y la venganza.

Dile a Marie que la quiero nos cuenta la historia de Mathilde y Erik. Ella es una joven de familia adinerada, él, un actor judío en paro. Entre ellos surge el amor y ambos se ven acorralados en una Alemania nazi donde los judíos empiezan a ser masacrados o trasladados a campos de concentración. Ahí los tenemos. A ellos y, poco después, a su hija Marie, que se convierte en el centro de la historia. Por otro lado, nos encontramos con otros personajes, otras historias que parece que no tienen nada que ver con la de Mathilde y Erik pero que, a medida que va avanzando la historia, van hilándose en la misma trama que consigue ser un tejido fuerte y sostenido.

El lenguaje sencillo de Jacinto Rey hace que esta historia cargada de referencias históricas y con más información de la que podría parecer, se entienda a la perfección. El lenguaje es directo y la narración y la técnica están muy bien desarrolladas, forjando una historia que no deja cabos sueltos. Además, el estilo de Jacinto Rey le permite ser muy versátil y tomar muchos puntos de vista para irte metiendo en la historia y evitar la monotonía. Esta es una novela 100% dinámica, rápida y directa.

Aunque haya algún personaje del que haya echado de menos saber más, los personajes de Dile a Marie que la quiero me han parecido muy creíbles, realistas y bien construidos. En una época como en la que se desarrolla la historia me ha parecido muy coherente encontrar personajes que se dejan llevar por la ira, otros por la venganza y otros que prefieren ayudar a los que lo necesitan más. 

Los temas que a mi modo de ver trata la novela son el amor, la venganza, la locura de un nacionalismo extremo, la compasión, el miedo y la esperanza. Todo ello en un vertiginoso batiburrillo de historias que se entrelazan formando un todo consistente y sólido.

Para terminar, debo decir que ésta ha sido una de mis lecturas favoritas en lo que llevo de verano. Tanto si te gustan las novelas de la época de la Segunda Guerra Mundial como si no has abordado antes esta ambientación, Dile a Marie que la quiero te gustará, porque tiene de todo y puede ser atractiva para casi cualquier público. Yo la empecé con miedo, pensando que no me gustaría, y al final he de reconocer que la he disfrutado mucho.